miércoles, 25 de junio de 2008

En Santa Fe de Bogotá

0 comentario(s)

Hoy es miércoles, 25 de junio de 2008 y es nuestro primer día completo en Santa Fe de Bogotá, en donde estaremos asistiendo este fin de semana al "Congreso de Avivamiento" de la Iglesia Centro Mundial de Avivamiento.

Nos trasladamos a los predios de la Iglesia y hemos sido tratados como verdaderos reyes por una inmensa e increíble comitiva de hermanos que están trabajando como hormigas para tener todas las facilidades listas para el viernes comenzar lo que esperamos sea una gran bendición de parte de Dios.

Hemos conocido a los pastores Alvaro y Duvi y la hermana Sylvia, quienes nos han impactado con su humildad y su gran calor humano. Por supuesto, damos gracias a nuestro Dios por habernos traído dos días antes de comenzar el Congreso, lo cual permitió que estos amables hermanos tuvieran el tiempo para pasarlo con nosotros mostrándonos todas las facilidades de la iglesia, la estación de televisión ABN y cómo están preparando todo para los alrededor de 10,000 participantes que ya estamos inscritos de alrededor del mundo entero.

Me he sentido casi como cuando entramos de lleno en los preparativos para las Convenciones Anuales de nuestro Concilio de Iglesias del Nuevo Testamento, aunque en una escala mucho mayor. Hay encargados de logística, protocolo, alabanza, seguridad, decoración, construcción, medios y otras áreas en las cuales pudimos apreciar una actividad febril y contagiosa... casi nos ponemos a trabajar nosotros también (por la costumbre que ya hemos desarrollado en el ministerio a estar listos para servir al Señor dónde, cómo y cuándo sea necesario).

Por mi parte, había hablado con el Señor y le pedí que este tiempo fuera uno de "vacaciones en El", regocijándonos y deleitándonos en Su majestuosa presencia y que una unción especial corriera por cada rincón de las nuevas facilidades de la Iglesia acá. ¡Y no me cabe la menor duda de que así lo hará!

Entre las cosas que considero más impactantes, se encuentra el testimonio del chófer que nos ha llevado hoy a los diferentes lugares y que nos ha dicho dos cosas:

  1. Su percepción es que no existe la división pastoral contra la cual estamos luchando en nuestro Puerto Rico.
  2. Hay gran cantidad de cristianos evangélicos actualmente y muchos de los católicos son carismáticos que están recibiendo una revelación similar de parte del Espíritu Santo de Dios. ¡A El sea toda la gloria!

Estamos orando por una transformación así que ocurra en nuestro país y que el Señor nos arrope con Su poderoso manto de bendición para que todos los pastores podamos dejar atrás las diferencias que no contribuyen al crecimiento y al sostenimiento de la obra del Evangelio y nos demos a la tarea de recibir en nuestras iglesias aquellas almas heridas, atormentadas, en fin, necesitadas de nuestra atención, afecto y misericordia como sabemos que van a llegar inmediatamente que comience la UNIDAD en el Cuerpo de Cristo. Digamos: "¡Presentes!" en este momento del llamado de Dios a la Unidad Pastoral y eclesiástica para permitir que triunfe la Verdad que es en y por Cristo en los corazones de los que habrán de conocerle como Le conocemos nosotros.

Comencemos, pues, un ministerio de AYUDAR y MINISTRAR (SERVIR) y olvidemos nuestras pequeñas AGENDAS PERSONALES que nos distraen de aquello que debemos estar haciendo. Cuando estamos distraídos, mirando a otro lugar, es cuando el enemigo de las almas se fortalece y se burla de nosotros.

Concentrémonos también en la obra evangelística de las multitudes que la mayoría de nosotros hemos puesto a un lado para llenar nuestras iglesias con "programas" y "eventos" que en son muy eficaces para entretener y distraer al buen cristiano de la labor que Cristo nos pidió que lleváramos al mundo, cuando nos pidió que tomara cada cual Su cruz - Helloooo - la cruz de El primero, y también la nuestra - y le siguiéramos. Preguntémonos siempre... ¿Qué haría Jesús, si estuviera en mi lugar? ¡Levantemos a Cristo en alto, para que todos puedan verle!

Citando al Pastor Ricardo Rodríguez en el prólogo de su libro "De Lo Vil del Mundo":

"... cada uno de nosotros al nacer de nuevo tiene una posibilidad, una opción de decidir si quiere pertenecer a una generación anónima que avergüenza al Señor, o si deja una pequeña huella en el corazón de nuestro país".

Estaré escribiendo algunas líneas en este blog cada día, con mis impresiones de todo lo que acontezca en este lugar, para registro de nuestra Iglesia Nuevo Testamento de Ponce y de todos los que lean estas humildes líneas.

¡QUE DIOS BENDIGA A NUESTRO PUERTO RICO! Y Jesús permita que nos avivemos cada día más, hasta Su llegada.

¡CRISTO VIENE PRONTO! Maranatha

domingo, 11 de mayo de 2008

Dos Madres Ejemplares

0 comentario(s)

Es bueno que en días como este nosotros exaltemos la figura, la paciencia, el ejemplo, la dedicación de nuestras madres, exaltándolas hasta un grado superlativo.

Recitamos del libro de Proverbios las expresiones más increíbles hechas jamás hacia una mujer. Es una elegía que eleva nuestro pensamiento, especialmente aquellos de nosotros que nuestra madre ya no nos acompaña. Podemos idealizarla con estas hermosas palabras:

Proverbios 31:10-31 (Palabra de Dios Para Todos)

Una mujer ejemplar, ¿quién la encontrará? ¡Vale mucho más que las piedras preciosas! Su esposo confía totalmente en ella, ¡y cómo no le habrá de beneficiar! Le hace bien a su esposo toda su vida; nunca le traerá problemas. Ella recoge lana y lino, y trabaja feliz con sus manos. Es como un barco de un lugar lejano que de todas partes trae provisiones a la casa. Se levanta bien temprano en la mañana, da de comer a su familia y a las criadas. Va a ver un terreno, lo compra y usa el dinero que ha ganado para plantar un viñedo. Ella trabaja muy duro, fuertemente, y es capaz de hacer todo su trabajo. Comprueba que sus negocios marchan bien y trabaja hasta tarde en la noche. Ella hace sus propias telas y teje su propia ropa. Siempre tiene algo que dar a los pobres y ayuda a los necesitados. Ella no teme por su familia cuando nieva porque a todos los tiene bien abrigados. Hace sábanas para las camas y usa ropa fina. La gente respeta a su marido porque es uno de los líderes de la región. Hace y vende ropa de lino; suministra cinturones a los comerciantes. Es alabada por la gente y todos la respetan; espera el futuro con confianza. Habla con sabiduría y enseña a la gente a ser amorosa y amable. Jamás es perezosa; cuida que todo marche bien en la casa. Sus hijos hablan bien de ella, y su esposo la alaba y dice: «Hay muchas mujeres buenas, pero tú eres la mejor de todas». La gracia y la belleza son engañosas, pero la mujer que respeta al Señor es digna de alabanza. Que se le dé el reconocimiento que merece; y se le felicite en público por todo el bien que ha hecho.

Sin embargo, no podremos encontrar una mujer que llene este modelo ideal de lo que es una mujer ejemplar, porque no es un reflejo de la realidad.

Hoy quiero recordar dos mujeres que sí fueron ejemplares, aunque no perfectas; amantes de Dios, aunque no sin lágrimas; conocedoras de la Palabra y verdaderas madres ejemplares, que decidieron echar a un lado el anhelo natural maternal de proteger y mantener en su regazo a sus hijos para que éstos pudieran dar paso a la obra que ya el Señor había separado para cada uno de ellos.

Ana, la madre del profeta Samuel, y María, la madre de Jesús de Nazaret, Salvador del mundo.

Ambas incomprendidas, una por un sacerdote apartado de la verdad y otra exaltada a una posición insostenible por una multitud apartada de la Verdad del Evangelio de su Hijo.

Una en el AT, y la otra al comienzo del Nuevo Pacto, ambas mujeres de oración poderosa, como podemos atestiguar cuando leemos hoy las oraciones que nos han quedado grabadas en la palabra de Dios.

La primera, Ana oró de la siguiente manera cuando Dios escuchó su petición por un hijo y le dio a Samuel (que significa "Dios oye"), el cual sería el último juez y el primer profeta de Israel:

Ana había sufrido mucho anhelando un hijo, porque era estéril y la otra esposa de su marido, Penina, la molestaba mucho con esto. Se presentó ante Dios y orando, Le dijo: "Dios mío, mira lo triste que estoy. ¡Acuérdate de mí! No me olvides. Si me concedes un hijo, te lo entregaré a ti. No beberá vino ni bebidas embriagantes, y nunca se cortará el cabello".

Elí, el sacerdote, pensó que estaba borracha, y la tuvo a menos. Cuando Ana le explicó lo que pasaba, él la bendijo, diciendo: "Ve en paz. Que el Dios de Israel te dé lo que pediste".

Cuando Ana concibió su hijo, cumplió su palabra al Señor y entregó a su hijo como SACRIFICIO SUYO PERSONAL para que sirviera delante del Arca en Silo. Se resignó a su posición de madre amorosa y permitió, de este modo, que su hijo cumpliera el propósito para el cual Dios lo había traído al mundo.

Ella pudo darse cuenta de la importancia de la labor que su hijo estaba destinado a desempeñar e incluso pudo adelantarse en su visión y profetizar la venida del Mesías, el Ungido.

1 Samuel 2:1-10

1 Y Ana oró y dijo: Mi corazón se regocija en Jehová, Mi poder se exalta en Jehová; Mi boca se ensanchó sobre mis enemigos, Por cuanto me alegré en tu salvación. 2 No hay santo como Jehová; Porque no hay ninguno fuera de ti, Y no hay refugio como el Dios nuestro. 3 No multipliquéis palabras de grandeza y altanería; Cesen las palabras arrogantes de vuestra boca; Porque el Dios de todo saber es Jehová, Y a él toca el pesar las acciones. 4 Los arcos de los fuertes fueron quebrados, Y los débiles se ciñeron de poder. 5 Los saciados se alquilaron por pan, Y los hambrientos dejaron de tener hambre; Hasta la estéril ha dado a luz siete, Y la que tenía muchos hijos languidece. 6 Jehová mata, y él da vida; El hace descender al Seol, y hace subir. 7 Jehová empobrece, y él enriquece; Abate, y enaltece. 8 El levanta del polvo al pobre, Y del muladar exalta al menesteroso, Para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, Y él afirmó sobre ellas el mundo. 9 El guarda los pies de sus santos, Mas los impíos perecen en tinieblas; Porque nadie será fuerte por su propia fuerza. 10 Delante de Jehová serán quebrantados sus adversarios, Y sobre ellos tronará desde los cielos; Jehová juzgará los confines de la tierra, Dará poder a su Rey, Y exaltará el poderío de su Ungido.

¡Palabras de excelencia pronunciadas por una mujer totalmente abnegada en su entrega a Dios! Solamente es posible comparar su dedicación a la otra madre ejemplar que nos ocupa en esta mañana: una virgen joven, inocente, dedicada y bienaventurada por demás entre todas las demás mujeres de ninguna época, pasada o presente (como bien le dijo el ángel Gabriel cuando le dio la noticia de su alumbramiento: "bendita tú entre las mujeres").

También esta mujer tuvo que soportar la incomprensión, estando desposada ya con un hombre y tener que darle la noticia de que iba a tener un Hijo especial, que no sería suyo. Causa suficiente para apedrearla en medio de la asamblea del pueblo.

Sin embargo, también fue muy favorecida, como lo fue Ana y fue ejemplo de entrega y sumisión, aceptando humildemente su condición, de manera distinta a la manera en que tantos le han colocado en una posición mayor que la que le correspondía.

María conocía su lugar; no tan solo se sabía madre, tutora, amiga y maestra de su Hijo, sino que también sabía que era sierva y criatura suya por cuanto Él es el Creador de todo cuanto existe. Cuando aquél ángel se le apareció, anunciando la venida del Salvador del mundo, María le contestó de la manera más sumisa:

He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra.

Un poco más tarde, al visitar a su prima Elisabet, profirió una de las oraciones más estremecedoras de todas las que podemos leer en la Palabra de Dios:

Lucas 1:46-55

46 Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; 47 Y mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador. 48 Porque ha mirado la bajeza de su sierva; Pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones. 49 Porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso; Santo es su nombre, 50 Y su misericordia es de generación en generación A los que le temen. 51 Hizo proezas con su brazo; Esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. 52 Quitó de los tronos a los poderosos, Y exaltó a los humildes. 53 A los hambrientos colmó de bienes, Y a los ricos envió vacíos. 54 Socorrió a Israel su siervo, Acordándose de la misericordia 55 De la cual habló a nuestros padres, Para con Abraham y su descendencia para siempre.

Aquí podemos ver un corazón entregado a su Dios, conociendo su posición como criatura de Su creación y exaltando a Quien solamente merece ser exaltado.

Esta es la madre ejemplar que asistió a los principales eventos en la vida de su Hijo tan querido, pero quedándose siempre a una distancia. Preocupada, como la vez que envió a Sus hermanos a ver cómo estaba, pero sin entrometerse indebidamente en Su obra.

Así la vemos en Su primer milagro, cariñosamente instándole para que comenzara Su vida pública, pidiendo a los sirvientes que hicieran lo que su Hijo les dijese. También la vemos en Capernaúm llevando una vida escondida de las multitudes, pero seguramente pendiente de todo lo que acontecía con Jesús.

Desde que nació el niño le habían dicho que "una espada traspasaría su corazón" y fue así cuando fue testigo del sufrimiento de su Hijo en la cruz del Calvario. También ahí dio señas de humildad cuando aceptó ser recibida por Juan como "su madre" y aceptarle a él como "su hijo". Y su dolor no detuvo su participación en el día de Pentecostés, reunida con los demás en el "aposento alto", esperando y recibiendo como todos ellos la bendición y el bautismo del Espíritu Santo, la Promesa del Padre.

Dos madres ejemplares, de las cuales recibimos una lección que verdaderamente describe lo que es ser una "mujer virtuosa", no la mujer idealizada del Libro de Proverbios, sino mujeres de carne y hueso que llevan en su corazón todas las emociones, sufrimientos, alegrías, tristezas, logros y tropiezos de sus hijos que son carne de su carne y hueso de sus huesos.

Mujeres reales, de todos los días, que ceden su lugar en la historia solamente para que sus hijos puedan tener lo mejor que Dios ha provisto para ellos.

¡Dios bendiga a todas las madres en su día!

miércoles, 19 de marzo de 2008

El Perdón Perfecto

0 comentario(s)

Lucas 23:34

Y Jesús decía: Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.

Lucas 23:39-43

39 Y uno de los malhechores que estaban colgados le injuriaba, diciendo: Si tú eres el Cristo, sálvate a ti mismo y a nosotros. 40 Respondiendo el otro, le reprendió, diciendo: ¿Ni aun temes tú a Dios, estando en la misma condenación? 41 Nosotros, a la verdad, justamente padecemos, porque recibimos lo que merecieron nuestros hechos; mas éste ningún mal hizo. 42 Y dijo a Jesús: Acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 Entonces Jesús le dijo: De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso.

Jesús – el MAESTRO PERFECTO, DIVINO – dándonos una de las más importantes lecciones para nuestra vida cuando estaba en los últimos momentos de la Suya.

Sin importar el sufrimiento, humillación, dolor, debilidad corporal, etc. nos dio una doble lección para nuestras vidas:

  • Nos enseñó CÓMO PERDONAR – AUN A NUESTROS PEORES DETRACTORES Y ENEMIGOS, cuando le pidió al Padre que perdonara a aquellos que le injuriaban.
  • Nos enseñó CÓMO PEDIR PERDÓN – por medio del ARREPENTIMIENTO, cuando le expresó a aquel hmbre que estaría con Él en el paraíso desde ese mismo día.

Ya Jesús había tocado este punto cuando enseñó al pueblo a orar. Enseguida después de mostrarnos el modelo de oración, que conocemos comúnmente como el Padre Nuestro, Jesús pronunció una advertencia muy importante que a veces convenientemente nos gusta pasar por alto:

Mateo 6:14-15

14 Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; 15 mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas.

El Apóstol Juan nos recuerda la fidelidad de Jesús cuando nos dice:

1 Juan 1:9

Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.

Cuando Jesús clama a Su Padre que perdone a aquellos que le han hecho tanto mal, “porque no saben lo que hacen”, podemos ver una gran similitud con el episodio en que Dios le dice a Jonás:

Jonás 4:10-11

10 Y dijo Jehová: Tuviste tú lástima de la calabacera, en la cual no trabajaste, ni tú la hiciste crecer; que en espacio de una noche nació, y en espacio de otra noche pereció. 11 ¿Y no tendré yo piedad de Nínive, aquella gran ciudad donde hay más de ciento veinte mil personas que no saben discernir entre su mano derecha y su mano izquierda, y muchos animales?

O el episodio en el cual el primer mártir cristiano, Esteban, prácticamente repitió las mismas palabras de Jesús cuando se enfrentó a su martirio… ¿habrá aprendido esto en la cruz?

Hechos 7:59-60 (Biblia Al Día)

59 Y apedreaban a Esteban, mientras él invocaba y decía: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 60 Y puesto de rodillas, clamó a gran voz: Señor, no les tomes en cuenta este pecado. Y habiendo dicho esto, durmió.

¿Por qué Dios nos perdona, si sabemos que no somos merecedores de ello?

Precisamente porque Él nos conoce y sabe que “no sabemos lo que hacemos”, y “que no podemos discernir entre nuestra mano izquierda y la derecha”.

Pero, qué bueno que el Señor no actúa conforme a lo que merecemos, sino a lo que está en Su corazón para nosotros. La intención de Dios no es el CASTIGO ni la CONDENACIÓN, sino EL PERDÓN y LA SALVACIÓN:

Juan 3:17

Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

Así mismo es nuestra obligación con los demás. Jesús nos ordenó a SEGUIRLE, IMITARLE, SER COMO ÉL. Y nos advirtió una y otra vez que no levantáramos voz de juicio, sino de perdón.

Lucas 6:37

No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados.

Podemos perdonar, porque hemos sido perdonados. Como a aquella mujer pecadora que se arrojó a Sus pies para derramar un perfume extraordinariamente caro === TIPO DE NUESTRO ARREPENTIMIENTO Y EL VALOR QUE EL MISMO TIENE DELANTE DE DIOS === podemos saber que al que mucho se le perdona, mucho AMA.

Lucas 7:47

Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama.

Es en el amor, el vínculo perfecto, que podemos hallar el perdón. Dios nos perdona porque nos tiene un GRAN AMOR. Nosotros podemos perdonar, porque estamos conscientes de ese gran amor y podemos utilizarlo para perdonar a otros.

Colosenses 3:13

13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

Del mismo modo que el que no es amado no sabe ni puede amar, también el que no es perdonado no puede perdonar.

Sabemos que, al igual que aquel ladrón en el Calvario, tenemos entrada al Reino de Dios por medio del sacrificio vicario de Jesucristo en la cruz. Allí Él venció todo lo que nos evitaba acercarnos a Él. Rasgó el velo del Templo de arriba abajo para que pudiéramos entrar directamente al Lugar Santísimo y acceder al mismo Trono del Dios vivo.

Nosotros tenemos un GRAN ABOGADO, SACERDOTE y CORDERO PASCUAL que nos acerca de lleno al Trono de la Gracia para que podamos encontrar el oportuno socorro.

Y, si seguimos sus pasos (como Él nos dijo: SÍGUEME), obtendremos el PERDÓN PERFECTO, sabiendo que podremos andar seguros, sin importar cuán torpes seamos, porque Él nunca permitirá que podamos extraviarnos en el camino.

Isaías 35:8

Y habrá allí calzada y camino, y será llamado Camino de Santidad; no pasará inmundo por él, sino que él mismo estará con ellos; el que anduviere en este camino, por torpe que sea, no se extraviará.

¡Gloria a Dios! ¡Aleluya!

martes, 18 de marzo de 2008

Significado de la Semana Mayor

0 comentario(s)

¿Qué significa la Semana Santa o Semana Mayor para cada uno de nosotros?

  • Semana en que aprovechamos que estamos de vacaciones para irnos a la playa, de gira, etc.
  • Semana de descanso en que dejamos de “hacer ciertas cosas” y nos dedicamos a hacer otras:
    • Ver películas “cristianas”
    • Ir a alguna procesión de Viernes Santo

O realmente aprovechamos estos días para reflexionar acerca de lo que debe ser el acontecimiento más grande de la historia para toda la humanidad.

Conmemoramos la última semana de Jesús junto a Sus discípulos:

  • Un primer domingo en el cual entró de manera triunfal a la ciudad de Dios: Jerusalén.
    • Vemos al pueblo completo celebrando y recibiendo a Jesús como Rey y Salvador.
    • Entró en el Templo y arrojó a los que estaban haciendo negocios allí – estableciendo Su posición de autoridad.
  • Lunes a miércoles los pasó enseñando en el mismo Templo en el cual había asombrado a los maestros de la Ley cuando apenas tenía doce años – dejando algunas de Sus enseñanzas más inolvidables.
  • Un jueves maravilloso junto a Sus discípulos, celebrando la Pascua judía:
    • Una Cena que llamamos Santa y que celebramos constantemente en conmemoración de Él.
    • Un episodio de auto-humillación extrema al lavarle los pies a Sus discípulos y dejándonos el mandamiento de que nosotros debíamos hacer lo mismo con cada uno de nuestros iguales.
    • El mayor ejemplo de oración en el Jardín de Getsemaní cuando se mezcló sangre con Su sudor por la angustia de lo que Él sabía que tenía que ocurrir – pero con un sometimiento total a la voluntad de Aquél que Le envió.
  • Un viernes tenebroso en el cual tuvo que soportar burla, laceración, injuria, golpes, azotes y, finalmente, una muerte terrible colgando desnudo sobre un madero – humillación más grande para un judío.
    • Pero, dándonos nuevamente Su ejemplo, declara desde lo alto del madero: “Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen”.
    • Jesús no vino a condenar al mundo, “sino para que el mundo fuera salvo por Él” (Juan 3:17).
  • Finalmente, un domingo extraordinario en el cual sucedió algo que separa a Jesús de todos los demás “maestros”, avatares y líderes religiosos - ¡RESUCITÓ DE ENTRE LOS MUERTOS!
    • Fue levantado por Su Padre para representar así la esperanza para todos aquellos que decidamos creer en Él. Nos prometió que tendríamos un lugar con Él allí donde Él estaría:
      • En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros. Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis. (Juan 14:2-3).

Este Jesús nos vino a rescatar de las profundidades de la oscuridad en la cual estábamos sumergidos para que pudiéramos salir a Su luz admirable.

Y este debería ser el verdadero sentido y significado de esta Semana Mayor entre nosotros --- recordar que Jesús, siendo Dios, no escatimó el ser Dios como cosa a qué aferrarse, sino que se hizo hombre y fue a la cruz siendo obediente.

Ahora Dios lo ha exaltado a lo sumo, dándole un Nombre que es sobre todo nombre, para que en el Nombre de Jesús se doble TODA RODILLA y TODA LENGUA confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.

sábado, 15 de marzo de 2008

El Perfecto Amor Echa Fuera el Temor

0 comentario(s)
1 Juan 4:10, 17, 18 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor.

En el mundo existen muchas clases de temor.

El temor se manifiesta en cosas GRANDES e IMPORTANTES que asustan a cualquiera:

  • Enfermedades
  • Muerte
  • Castigo Eterno
  • Asaltos
  • Violaciones
  • Violencia Física
  • Golpes o abuso
  • Terrorismo

Pero también se manifiesta FUERTEMENTE en otras situaciones que no son tan grandes, pero son IGUALMENTE DOLOROSAS:

  • Rechazo
  • Abandono
  • Humillación
  • Incomprensión
  • No ser escuchados
  • Sufrimiento
  • Dolor
  • Perder un ser querido
  • Lo transitorio de la vida
  • El día de mañana
  • Huracanes / desastres naturales
  • El “qué dirán”

Con los sucesos de hoy día, podemos observar temor en otras áreas que antes no se sentían:

  • Discrimen en el trabajo
  • Alzas incontenibles de precios
  • Falta de oportunidades de empleo
  • La Recesión económica

Estamos rodeados de ataques de pánico, depresión y ansiedad.

Algunas estadísticas en Puerto Rico:

  • Condición de salud mental de una gran porción del pueblo es alarmante.
  • Ritmo acelerado de suicidios o intentos de suicidio por parte de adolescentes y pre-juveniles.
  • Excesiva utilización de drogas, recetadas y no recetadas.
  • Medios de comunicación que se encargan de ser portavoces del desastre.
  • Gran propensión del puertorriqueño a la bebida.
  • Problemas causados por los divorcios.
  • Aumento en el abuso de menores.

La Biblia se refiere a todo esto como ANGUSTIA – depresión, ansiedad y otros síntomas conocidos en la sociedad.

En la Biblia, mayormente no nos habla de cómo venimos a clamar a Dios cuando estamos en angustia, sino que Dios es nuestro refugio, fortaleza, protección y defensa.

Si podemos encontrar un “perfecto amor” para con Dios, nuestro temor se iría, porque ¿qué puede dañarnos, si nos llenamos del perfecto amor de Dios?

Filipenses 4:6,7 Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Esa paz de Dios viene por medio de Su gran amor. Es el “perfecto amor” del cual habla Juan y en el cual debemos SUMERGIRNOS hasta encontrar descanso del temor que nos rodea. Jesús dijo:

Mateo 6:34 Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán… Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.

Podemos entonces clamar como Pablo:

Romanos 8:35 ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?

El que teme, no ha descubierto el “perfecto amor” de Dios en su vida. Dios nos ofrece Su amor para que, guiados por la fe que proviene del Espíritu Santo de Dios, podamos vencer todo obstáculo, temor, angustia y tribulación momentánea.

1 Corintios 4:16-18 Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día. Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria; no mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas.

Dios le habló a Josué y le mandó a “esforzarse y ser valiente”, diciéndole “no temas ni desmayes”, aclarándole que estaría con él dondequiera que fuera.

Esta misma promesa la tenemos nosotros hoy. Cristo nos dijo, al despedirse de sus discípulos: “He aquí yo estoy con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.”

Si creemos las promesas de Jesús podemos estar seguros EN ÉL, sabiendo que Él ha vencido por nosotros al mundo.

2 Timoteo 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.

¿Quiénes Somos los Puertorriqueños?

0 comentario(s)

No sé si realmente fue Gabriel García Márquez quien pronunció esta "sentencia" acerca de nosotros, pero tengo que admitir que, sin importar quien lo haya dicho, la mayoría de las expresiones vertidas aquí son MUY CIERTAS...


No hay nadie que no conozca a un puertorriqueño o, por lo menos, conoce alguien que conoce a un puertorriqueño. De todas maneras, le preguntaron en una ocasión a un reconocido sabio maestro:

¿Qué es un puertorriqueño?

Su respuesta fue la siguiente: ¡Ah, los puertorriqueños... que difícil pregunta! Los puertorriqueños están entre ustedes pero no son de ustedes. Los puertorriqueños beben en la misma copa la alegría y la amargura. Hacen música de su llanto y se ríen de la música.

Los puertorriqueños toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio. No creen en nadie y creen en todo. ¡No se les ocurra discutir con ellos jamás! Los puertorriqueños nacen con sabiduría. No necesitan leer, ¡todo lo saben! No necesitan viajar, ¡todo lo han visto! Los puertorriqueños son algo así como el pueblo escogido, por ellos mismos.

Los puertorriqueños se caracterizan individualmente por su simpatía e inteligencia y, en grupos, por su gritería y apasionamiento. Cada uno de ellos lleva en sí la chispa de genios y los genios no se llevan bien entre sí, de ahí que reunir a los puertorriqueños es fácil, pero unirlos es casi imposible.

No se les hable de lógica, pues eso implica razonamiento y mesura y los puertorriqueños son hiperbólicos y exagerados. Por ejemplo, si te invitan a un restaurante a comer, no te invitaron al mejor restaurante del pueblo, sino al mejor restaurante del mundo.

Cuando discuten, no dicen: No estoy de acuerdo contigo sino ¡Estas completamente equivocado!

Tienen tendencias antropofágicas; así entonces ¡Se la comió! es una expresión de admiración y comerse un cable es señal de una situación crítica.

El puertorriqueño ama tanto la contradicción que llama monstruos a las mujeres hermosas y bárbaros a los eruditos. Si te aqueja alguna situación de salud te advierten ¡Mano, debiste hablar conmigo para llevarte donde un pana mío médico que es un caballo!

Los puertorriqueños ofrecen soluciones antes de saber el problema. Para ellos nunca hay problema. Saben lo que hay que hacer para erradicar el terrorismo, encausar a América Latina, eliminar el hambre en África, pagar la deuda externa, quién debe ser presidente y cómo Estados Unidos puede llegar a ser una potencia mundial.

No entienden por qué los demás no les entienden cuando sus ideas son tan sencillas y no acaban de entender por qué la gente no quiere aprender a hablar español como ellos.

¡Ah, los puertorriqueños... No podemos vivir mucho con ellos, pero es imposible vivir sin ellos! Dedicado con cariño a los habitantes del mejor país del Mundo...

Gabriel García Márquez

viernes, 29 de febrero de 2008

Sin Fe No Hay Milagros

0 comentario(s)

Jesús no puede obrar milagros donde no encuentra fe. Es imperativa nuestra fe para que se cumplan nuestras peticiones de milagros.

Marcos 6:1-6a: Salió Jesús de allí y vino a su tierra, y le seguían sus discípulos. Y llegado el día de reposo, comenzó a enseñar en la sinagoga; y muchos, oyéndole, se admiraban, y decían: ¿De dónde tiene éste estas cosas? ¿Y qué sabiduría es esta que le es dada, y estos milagros que por sus manos son hechos? ¿No es éste el carpintero, hijo de María, hermano de Jacobo, de José, de Judas y de Simón? ¿No están también aquí con nosotros sus hermanas? Y se escandalizaban de él. Mas Jesús les decía: No hay profeta sin honra sino en su propia tierra, y entre sus parientes, y en su casa. Y no pudo hacer allí NINGÚN MILAGRO, salvo que sanó a unos pocos enfermos, poniendo sobre ellos las manos. Y estaba asombrado de la incredulidad de ellos...

Le invito a escuchar el mensaje que el Señor nos ha dado este domingo pasado para que comparta con nosotros una gran verdad del Evangelio.

Como cristianos, debemos estar constantemente fortaleciendo nuestra fe para que Dios haga en nosotros y por medio de nosotros los milagros (grandes y pequeños) que estamos esoperando...

Las personas que no conocen a Dios no pueden comprender esta realidad, porque tienen un concepto equivocado de la manera en que Dios obra. Pero somos nosotros los llamados a presentarles una verdadera visión de lo que es Dios, para que puedan creer.

En este proceso es necesario que sepamos fortalecer nuestra fe para que contenga los elementos esenciales para la victoria que el Señor nos quiere dar. Nuestra fe tiene que ser:

  • Tan GRANDE como un grano de mostaza (Lucas 17:5-6)
  • Tan ACTIVA como para ir acompañada de obras (Santiago 2:17-18)
  • Tan FUERTE como para soportar las pruebas (1 Pedro 1:6-9)

Hay dos cosas que pueden hacer decaer nuestra fe: nuestra duda (incredulidad) y nuestro miedo (temor). Seamos firmes en buscar nuestra posición y nuestra función en medio del Reino de Dios en la tierra. Dios tiene un propósito para cada uno de nosotros, si tan solo nos levantamos y nos movemos en el momento en que escuchamos Su voz y Su llamado a seguirle.

jueves, 21 de febrero de 2008

Paz, Amor y Descanso

0 comentario(s)

Quiero volver a activar este blog con un poema que escribí en la madrugada del 21 de agosto de 2002, cuando estaba meditando en unos versos de la Biblia que siempre me han impactado:

No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Hebreos 13:2
Paz, Amor y Descanso

Un jinete solitario venía desde el desierto,

tanto lo habían anunciado mis sueños y pensamientos…

Y allí estaba, junto al camino,

desteñido y desgarbado, polvoriento, enmudecido.

 

Destilaba su apariencia aliento de aparecido

allí, en medio del prado, en un atardecer sombrío.

Parecía más un esperpento que imagen de potentado.

Su delgada faz mostraba, en surcos que el tiempo ha

curtido, apariencia de hombre sabio, tallado por los siglos.

 

“Tengo sed”, oí que dijo, bajándose de su caballo.

“Desde lejos he venido y tan solo pido descanso”.

Le ofrecí mi humilde casa para descansar de su camino

y hallar descanso antes de continuar su recorrido.

 

“Está bien”, dijo el hombre desgarbado y viejo,

“pero tan sólo puedo quedarme un momento.

Te daré la recompensa que he traído para ti

y seguiré mi camino, sin detenerme más aquí”.

 

“Mi recompensa”, quedé pensando,

“¿Qué cosas dice este anciano?”

Nos retiramos muy temprano,

tan pronto el sol desapareció en occidente

y luego de darle comida, bebida y albergue.

 

Al despertar de madrugada, el viejo se había marchado.

Encontré tan solo un sobre que en la puerta había dejado

y dentro de éste, en puño y letra, una nota que decía:

 

“Ya me voy, me llama mi travesía.

He dejado en tu casa el premio que merecías –

paz, amor y descanso de la vida y sus cosas.

Es que, verás, soy un ángel que albergaste en tu recinto,

trayendo sobre los tuyos el que sean bendecidos.

Sin saberlo, al recibirme has recibido al Maestro.

Recibe ahora del firmamento

paz, amor y descanso como pacto y testamento”.

Y al final, vi allí estampada su firma:

 

Gabriel, siervo de Cristo.

 

Carlos Camacho Miranda – 2:20 AM del 21 de agosto de 2002

lunes, 18 de febrero de 2008

El Año del "SE ACABO"

0 comentario(s)

Tenemos que estar sobrios y VELAR...

Marcos 13:32-37

32 Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles que están en el cielo, ni el Hijo, sino el Padre. 33 Mirad, velad y orad; porque no sabéis cuándo será el tiempo. 34 Es como el hombre que yéndose lejos, dejó su casa, y dio autoridad a sus siervos, y a cada uno su obra, y al portero mandó que velase. 35 Velad, pues, porque no sabéis cuándo vendrá el señor de la casa; si al anochecer, o a la medianoche, o al canto del gallo, o a la mañana; 36 para que cuando venga de repente, no os halle durmiendo. 37 Y lo que a vosotros digo, a todos lo digo: VELAD.

Ahora hay que trabajar más que nunca. El Señor nos está alertando === es tiempo de LEVANTARNOS para trabajar más fuerte que nunca por la obra del Reino de Dios y obtener la victoria final que Cristo nos ha prometido.

No hay que temer, porque JESÚS HARÁ LA OBRA POR NOSOTROS. Tenemos la promesa de Jesús de que va a estar apoyándonos en todo lo que emprendamos EN SU NOMBRE.

Juan 14:12-14

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre. 13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. 14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

Tenemos, más que nunca, que estar pendientes, velando sin cesar, porque podemos caer en el lazo del enemigo. Pero podemos resistirle firmemente en la fe. Hay que fortalecer nuestra fe para la batalla.

1 Pedro 5:8-9

8 Sed sobrios, y velad; porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar; 9 al cual resistid firmes en la fe, sabiendo que los mismos padecimientos se van cumpliendo en vuestros hermanos en todo el mundo.

1 Juan 5:4

4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.

Ha llegado LA HORA DE SEGAR.

Apocalipsis 14:13-16

13 Oí una voz que desde el cielo me decía: Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen. 14 Miré, y he aquí una nube blanca; y sobre la nube uno sentado semejante al Hijo del Hombre, que tenía en la cabeza una corona de oro, y en la mano una hoz aguda. 15 Y del templo salió otro ángel, clamando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: Mete tu hoz, y siega; porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura. 16 Y el que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra, y la tierra fue segada.

Hemos declarado el año 2008 como EL AÑO DEL SE ACABÓ. Nos hemos comprometido a dejar atrás el "PATALEO", o sea, todo aquello que nos:

  • Paraliza
  • Asusta
  • Tropieza
  • Aguanta
  • Limita
  • Entorpece
  • Obstaculiza

Este es el año de la VICTORIA EN CRISTO JESÚS, tanto para cada uno de nosotros, como para nuestra iglesia. ¡Aleluya!

martes, 15 de noviembre de 2005

¡Nos Mudamos!

0 comentario(s)
Ya estamos en nuestra nueva casa... Desde principios de este mes de octubre, estamos celebrando ya nuestras reuniones semanales en la nueva casa que el Señor nos ha provisto. Nuestra nueva dirección es:
Ave. Hostos # 1188, Ponce, P.R. (mapa)
Nos encuentras entre la Ave. las Américas y el By-Pass de Ponce, justo al lado de la Ferretería Comercial Hostos. Hemos estado tan ocupados arreglando y restaurando este lugar, que no había tenido tiempo de colocar mis pensamientos en esta página. Pero ya estamos mucho más tranquilos y establecidos en el nuevo lugar. ¡Visítanos -- te esperamos! También puedes escuchar nuestro programa de radio, Es Mi Fe, todos los sábados, de 6:00 a 6:30 PM por Radio Isla, en el 1490 AM del cuadrante de tu radio.